Mi gato tiene un bulto en la espalda: por qué razón y qué realizar ? – Trata a su gato

Lunes 16 de septiembre de 2019MAJ el 17/09/2019 a las 11:06 Consejos Protege a tu gato Lunes 16 de septiembre de 2019 あ [1945 mach9025] Comunicar en WhatsApp Comunicar en Fb un Tweeterd [19459. Es un doctor serio ? No siempre. Un bulto en la espalda de su gato tiene la posibilidad de tener múltiples causas; los mucho más usuales son los abscesos y el inquietante fibrosarcoma. El régimen de manera frecuente supone cirugía.

Para tener un diagnóstico exacto en la bola en la parte de atrás de su gato que termina de conocer, va a deber proceder a su veterinario . El aspecto de la masa, su rigidez y su agilidad de aparición son elementos esenciales a estimar.

¿Qué es esta bola en la espalda de mi gato? ?

Múltiples condiciones tienen la posibilidad de inducir bultos bajo la piel de su gato. Estos son primordialmente:

  • Absceso
  • Reacciones de vacunación o cualquier otra inyección
  • Estado anímico begnino como el lipoma (boule of fat)
  • Fumadores malvados como el fibrosarcoma

Sin sustituir al veterinario, el examen del nódulo que sintió en la parte de atrás de su gato puede dejarle tener un concepto de la urgencia de la situación.

Pelo pegado

Primeramente, asegúrese de que no sea un mechón de pelo atascado . A ciertos gatos mayores u obesos les resulta bien difícil lavarse y tener pelos pilosos. Si es de esta forma, intente desembrollar estos mechones bloqueados o cortarlos . Tenga precaución de no recortar la piel !

Un absceso

Una masa ardiente dolorosa medrando de manera rápida orientada hacia un absceso. Un absceso es provocado por una infección ; de todos modos es una suerte de bolsillo lleno de un líquido maloliente (el pus ). Este aprecio de manera frecuente prosigue a una mordida de congéneres ; Por consiguiente, perjudica a los gatos salientes.

Por norma general, los abscesos se sientan mucho más bien en la parte de atrás, cerca de la base de la cola . En un caso así, vaya a su veterinario a lo largo del día. Va a poder incidir el absceso para evacuar el pus. Un régimen bastante tarde puede inducir necrosis de la piel y curación prolongada .

En dependencia del tamaño del absceso, su etapa de evolución, se tienen la posibilidad de proponer los puntos cutáneos y también comenzar el régimen con antibióticos.

Una reacción a una vacuna o inyección

Tras una vacuna, su gato tiene la posibilidad de tener un pequeño bulto en la espalda en el lugar de inyección. O sea en general indolor y debe ocultar en menos de un mes. Si no, hable con su veterinario.

Un tumor

Un nódulo no lamentable y en evolución mucho más lenta destinado hacia un tumor. No hay urgencia, pero vaya a su veterinario sin demora. Un tumor puede ser benigno o malvado . En la situacion del cáncer, lo antes posible sea el diagnóstico y el régimen, mayores van a ser las opciones de restauración.

Un bulto en la espalda de mi gato: y si era fibrosarcoma ?

Enfrente de una pelota en la parte de atrás de su gato, su veterinario puede estar realizando una hipótesis de fibrosarcoma. No obstante, el diagnóstico final solo puede hacerse tras análisis histológico (bajo microscopio) de un fragmento de masa. Este examen se realizará en la biopsia o tras la retirada total del tamaño .

El fibrosarcoma es un tumor canceroso recurrente del gato adulto entre 6 y diez años . Perjudica precisamente a un felino de diez,000 . Tiene la manera de un nódulo subcutáneo de múltiples tamaños.

Tras un tiempo, la piel puede debilitarse y el fibrosarcoma se ulcerará y sangrará. Todas y cada una de las áreas son probables, pero está con una mayor frecuencia a nivel de área entre los omoplatos .

El fibrosarcoma es un cáncer belicoso que tiende a infiltrarse en el tejido circundante . Por esa razón en ocasiones se da un escáner antes de la intervención quirúrgica: deja una mejor visualización de los márgenes del tumor. La generalización del cáncer es viable pero extraña, particularmente con metástasis pulmonares . Las recurrencias locales tras las cirugías son tristemente muy usuales.

El régimen supone una cirugía extensa relacionada con radioterapia . Este último radica en poner un cable de iridio radiactivo bajo la cicatriz o hostigar el área con rayos. Sin radioterapia, el 90% de los fibrosarcomas se repiten en 2 años.

El origen de este cáncer prosigue sin estar claro. Se sospecha una reacción anormal del cuerpo a «ataques» subcutáneos, como inyecciones (singularmente vacunas) pero asimismo otras lesiones. El fibrosarcoma solo afectaría a determinados gatos predispuestos por un sistema inmunitario deficiente.

Por consiguiente, no hay que tomar un bulto en la espalda de su gato a la rápida. El régimen temprano es conveniente en todos y cada uno de los casos. Conque no seamos mucho más avestruces: una pelota en la espalda de mi gato es una visita a mi veterinario sin demora !

Asimismo lea: Linfoma felino, el cáncer más habitual en gatos

, Dra. Vet

¿En algún momento tu gato tuvo un bulto en la espalda? ?

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Tómelo con nuestro colega Assur O\’Poil.

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2 comentario (s) Potestac escribió: Hace 1 año Mi primer gato tenía una bola pequeña del tamaño de un maní, mi veterinario en ese instante me aconsejó que esperara… lamentablemente, en el momento en que la pelota se transformó en una avellana y después en una nuez, fue operada, la pelota regresó, un año tras la reoperación tras seis meses rebeldes,

Recuerdo que fue, vino a acostarse sobre mí, se instaló de forma cuidadosa, debe existir tenido mal…. tenía 14 años en el momento en que salió…. Todavía lamento haberlo sometido a todo este padecimiento….

Numerosos años una vez que mi veterinario descubriera una pequeña bola en la oreja de Joffrey, tenía 5 años, fue operado en el instante como prevención y todo salió bien. Joffrey nos dejó a la edad de 19 años….. Bitterlym escribió: Hace 1 año Mi viejo gato tenía un bulto en la espalda. Los primeros días, no nos preocupamos por el hecho de que había tenido reiteradamente bolas en múltiples áreas de su cuerpo, con lo que habíamos consultado muy de manera rápida y que, cada vez, resultaron ser lipomas, que desaparecieron velozmente. Entonces, en el momento en que esta pelota apareció en su espalda, creemos que en esta ocasión íbamos a sostener la tranquilidad y aguardar unos días a fin de que desaparezca por sí misma. Estábamos equivocados. En esta ocasión fue fibrosarcoma. El veterinario nos aconsejó que no se sometiéramos a cirugía, y le dio régimen a mi gato diciéndonos que retrasaría el avance del cáncer y que aún podríamos sostenerlo saludable a lo largo de cuando menos 6 meses, y quizás aun, con suerte, hasta un par de años. Se encontraba con seriedad equivocado. En unas unas semanas, el tumor había crecido tanto que la piel de mi gato se abrió sobre su espalda, entonces la pelota como «cargada» y formó un colosal «orificio» tras su espalda entre los omoplatos. Toda la atención que procuró el veterinario falló y su estado de salud se deterioró a una agilidad increíble. Escogemos sacrificarlo, menos de 2 meses solo tras la primera aparición de esta pelota. carecía de sentido proseguir intentando de sanarlo. Fue una pérdida de tiempo. En menos de un par de meses, había pasado de ser un gato a la perfección sano y muy juguetón a un gato mutilado de forma intolerable por la patología (la piel se rasgó en la espalda, este orificio en medio de estos omoplatos del que manaba un fragancia desapacible…) y que no tenían energía para jugar, para elaborar o para comer… y lo mantuve en mis brazos en el momento en que murió sacrificado. Fue hace 15 años y todavía estoy llorando ahora mismo para rememorar todo lo mencionado.

Si, el día de hoy, uno de mis 2 gatos recientes presentase una pelota, iría a la urgencia de mi veterinario. Insistiría en tener una cita instantánea. Mi veterinario retirado en ese instante desaconsejó la cirugía, y lo escuché. Mencionó que con la cirugía, el tumor regresó rapidísimo y aún mucho más belicoso, y que, por consiguiente, corría el peligro de fallecer mucho más veloz si atravesamos este sendero, en vez de evaluar otros tratamientos (no recuerdo qué era) que debían reducir la agilidad. La progresión de la patología. Si mi veterinario de hoy me diese exactamente el mismo consejo, por el momento no lo escucharía y escogería la cirugía.

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