Leucemia del perro: causas, síntomas y tratamientos: cuidar a su perro

La leucemia canina es una enfermedad de la sangre. Se debe a la invasión de la médula ósea por las células cancerosas. Resulta en una alteración rápida y a menudo grave del estado general del animal. Su tratamiento implica quimioterapia. Afortunadamente, este cáncer de sangre es raro en los perros.

La sangre irriga todos los órganos. Indispensable para la vida, aporta nutrientes y oxígeno a los tejidos. Entre los glóbulos blancos, los glóbulos blancos son los pequeños soldados que nos permiten defendernos de las enfermedades. Pero a veces las células precursoras de los glóbulos blancos tienen cáncer: es la leucemia del perro, una forma de cáncer de sangre.

¿Qué es la leucemia en perros? ?

Para comprender esta patología, es necesario hacer un pequeño recordatorio sobre la hematopoyesis, es decir, la formación de células sanguíneas.

Las células sanguíneas nacen en la médula ósea (la médula roja dentro de los huesos). Esta sustancia contiene las llamadas células madre que pueden transformarse en:

  • Células rojas en la sangre, esenciales para la oxigenación de los tejidos
  • Células blancas de sangre, que participan en la defensa de la organización
  • Plaquetas, que juegan un papel esencial en la coagulación de la sangre

Estas células se liberan en el torrente sanguíneo del perro a través de las venas y arterias.

Puede suceder que las células madre puedan liberarse de las células cancerosas en el torrente sanguíneo y prevenir la formación de células sanas (glóbulos rojos y plaquetas) en la médula ósea. Existen diferentes leucemias dependiendo de la línea de glóbulos blancos afectados (linfocitos o polinucleares).

Hay leucemias agudas del perro (a veces relámpagos) y crónicas (evolucionando durante varios meses o incluso años).

Sin embargo, las leucemias siguen siendo raras en los perros. Representan solo el 10% de las hemopatías malignas en esta especie. Estos están dominados por linfomas, proliferación cancerosa de linfocitos en los órganos (ganglia, intestinos, riñones, piel …). A diferencia de la leucemia, las células cancerosas no se encuentran en la sangre en el caso del linfoma canino.

El origen de las leucemias caninas es poco conocido. Al igual que con los humanos, pueden ocurrir factores genéticos o ambientales (exposición a agentes mutagénicos). El pastor alemán parece estar predispuesto a las leucemias linfoblásticas agudas. Esta condición afecta a perros adultos de mediana edad.

Cómo reconocer la leucemia en perros ?

Los síntomas son el resultado de la asfixia de las células madre por las células cancerosas en la médula ósea. Los glóbulos rojos, algunos glóbulos blancos, las plaquetas ya no se producen en cantidad suficiente, causando anemia, infecciones frágiles y sangrado. Las células cancerosas también pueden invadir órganos como el hígado o el bazo.

Los síntomas de leucemia en perros incluyen:

  • Fatiga
  • Pérdida de peso significativa
  • Fiebre
  • Una disminución o falta de apetito
  • Sangrado de las membranas mucosas (gencivas, nariz) …)
  • Hematomas (azul debajo de la piel)

En caso de desarrollo crónico, los signos clínicos son menos marcados y aparecen más lentamente.

El diagnóstico implica realizar un análisis de sangre que resalta la anemia y un mielograma.

Este examen consiste en perforar un poco de médula ósea para examinarlo bajo un microscopio. La observación de células madre, diferentes líneas de células sanguíneas y su porcentaje generalmente permiten un diagnóstico.

Entonces es posible llevar a cabo una marca citoquímica (usando enzimas específicas) o un inmunofenotípico para clasificar la leucemia del perro. Este paso no siempre se lleva a cabo debido a dificultades relacionadas con el costo y la disponibilidad de estas técnicas de laboratorio para animales.

Cómo tratar la leucemia canina ?

Sin tratamiento, las leucemias del perro son lamentablemente rápidamente fatales. La supervivencia varía desde unos pocos días o semanas en caso de leucemia aguda hasta unos pocos meses en caso de enfermedad crónica.

Primero, si el animal está en muy mal estado, puede ser hospitalizado para estabilizarlo usando infusión, transfusión y antibióticos.

Las leucemias caninas se tratan con quimioterapia. Este último permite a los pacientes pequeños ingresar a la remisión por períodos a veces considerables. Sin embargo, la curación nunca se adquiere.

Los protocolos son variables según el tipo de leucemia y la condición del paciente. A menudo requieren inyecciones de infusión o incluso hospitalización corta. Algunas clínicas veterinarias ahora están especializadas en esta atención oncológica. El tratamiento con un trasplante de médula ósea, bien conocido en humanos, no está validado para perros.

La quimioterapia a veces tiene efectos secundarios graves que requieren un monitoreo regular (prueba de sangre). Los efectos secundarios digestivos (vómitos, diarrea) se controlan recetando los medicamentos habituales.

En el caso de leucemias crónicas con pocas repercusiones clínicas, los veterinarios a veces prefieren establecer un control cuidadoso en lugar de un tratamiento de quimioterapia agresivo.

Afortunadamente, la leucemia canina es infrecuente. Sigue siendo poco conocido, pero el progreso realizado en la medicina humana contra esta terrible enfermedad beneficia gradualmente a nuestros compañeros de cuatro patas.